Aunque los artesanos tradicionales son cada vez más escasos, el esfuerzo para mantener esta actividad y recuperar en muchos casos la tradición artesanal está dando como fruto un esperanzador resurgimiento de esta actividad.
No obstante sigue siendo un mundo bastante desconocido, ya que una buena parte de la producción artesanal no entra en los circuitos comerciales y se limita con frecuencia a individuos aislados que la practican más como una distracción, para abastecer sus propias necesidades o para regalar a familiares y amigos.
Por su abundancia y divulgación destaca la alfarería, cuya producción más importante está en Ronda, Estepona, Coín, Málaga, Torremolinos, Cártama, Fuengirola, Rincón de la Victoria y Vélez-Málaga.
Otras producciones de tipo cerámico de gran interés y belleza se localizan en Málaga (azulejos y esmaltes, cerámica de diseño, terracotas, modelado y belenes), Alhaurín de la Torre (cerámica de diseño y terracotas), Benalmádena (cerámica de diseño), Casabermeja (cerámica decorativa) y Villanueva del Rosario (figuras de gres).
La madera es otra de las actividades artesanales que destacan en la provincia de Málaga, mereciendo una mención especial la relacionada con el mueble, no solo en cuanto a la interesante producción de encargo, entre los que se destacan los de Ronda y Marbella (son característicos de la primera los muebles de imitación antigua y los de madera de olivo - al igual que en Alameda -, y de la segunda los que llevan enmarcaciones de cobre), sino también en lo que se refiere a barnices, pintura y dorados (Málaga), muebles de estilo (Málaga), tapizados (Málaga y Marbella) o los trabajos de restauración (Málaga y Ronda).