Gracias al gusto que durante siglos han tenido las cofradías y hermandades por el arte barroco y la cantidad de enseres procesionales que han acumulado a lo largo de los años, hace que la puesta en la calle de la Semana Santa de Málaga sea un escenario de arte exuberante lleno de color y majestuosidad. Las hermandades de la Semana Santa de Málaga se rigen por unas reglas o estatutos que son refrendados por la autoridad eclesiástica y que en la antigüedad debían ser aprobadas por el Real Consejo de Castilla.
Cada año, la Semana de Pasión en Málaga pone en las calles un auténtico espectáculo perceptible por los cinco sentidos, sus tronos, portando a las imágenes que son mecidas durante todo el recorrido, miles de nazarenos y penitentes que van dando luz y color con sus cirios y vestimentas por el itinerario, marchas procesionales que llenan de la particular música de Semana Santa, aromas a incienso y a flores al paso de las procesiones y miles de personas que se agolpan por ver y aplaudir a sus cofradías favoritas.
La Semana Santa de Málaga será muy distinta para quien no la conoce y quedará sorprendido al comprobar que aquí no se vive una Semana de Pasión con recogimiento y silencio. En Málaga se vive la Semana Santa con alegría, con bullicio, con vítores, con saetas espontáneas y aplausos al paso de las imágenes.
Enormes tronos que no salen de las iglesias pues no caben por sus puertas, auténticas capillas andantes de hasta más de 5.000 kilos mecidos por decenas de portadores. Desfiles militares que tocan marchas procesionales o cantan sus himnos durante el recorrido. Todo esto, sin que ello signifique falta de religiosidad, sino más bien es la particular forma en que los malagueños viven la fe y el sentimiento por su Semana Santa.
Las procesiones de la Semana Santa de Málaga, ofrecen por tanto un atractivo único no sólo para las personas que participan en sus estaciones de penitencia, sino también a todos aquellos visitantes y turistas llegados de todos los rincones que ven en la Semana Santa de Málaga la espectacularidad de sus desfiles procesionales y todas las manifestaciones artísticas que se pueden presenciar desde un prisma laico.
Las excelentes comunicaciones tanto por carreteras como a través del aeropuerto, unas modernas infraestructuras hoteleras de primer orden en el centro de la ciudad, junto al magn
íífico clima primaveral, hacen que los turistas y visitantes puedan disfrutar por las mañanas de sus playas o del rico patrimonio artístico de la capital y por las noches del espectáculo de la Semana Santa de Málaga.

Las cofradías aglutinan a sus hermanos que siendo católicos, tienen derecho a pertenecer a ellas. Dichas reglas están hechas para que sus componentes cumplan con los derechos y obligaciones a los que se comprometen cuando ingresan.
El órgano de gobierno es democrático, eligiéndose a un hermano mayor y una junta de gobierno por un periodo de 3 a 4 años. Cada hermandad tiene un régimen de culto interno, una vida de confraternidad con sus hermanos y la asistencia en la caridad con los más desfavorecidos, coronando todo el trabajo anual con la salida de las procesiones por las calles de la ciudad.